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- PROGRAMA ESPECIAL SOBRE HAITÍ CON IMÁGENES DE LA ZONA DEVASTADA...... COLUMNA DE LA IZQUIERDA

- PANORAMA DE LA SITUACIÓN DE LA TDT LOCAL EN LA COMUNITAT VALENCIANA: http://perevalenciano.blogspot.com/2010/01/el-fracaso-de-la-tdt-local-en-espana-el.html


lunes, 26 de julio de 2010

PERIODISMO VALENCIANO --- Adiós, Tele 7 (II PARTE)


Mi etapa en LAS PROVINCIAS concluyó un sábado 4 de agosto y comenzó en Tele 7 el lunes 6. Corría el año 2007 y el proyecto de Tele 7, a falta de dos años para el apagón analógico, llevaba otros tantos creciendo con el objetivo de competir con Canal 9.

Mi llegada a la tele del Camp de Morvedre, l'Horta Nord y Camp de Turia se produjo en plena expansión del proyecto. Con 13 licencias de las 14 en juego, la televisión nacía con actividad consolidada en Gandía, Valencia, Sagunto, Elda y Castellón. En tiempo récord se construyeron centros de producción en Alcoi, Elche y Alicante, en la provincia de Alicante; y en Puerto de Sagunto, en la provincia de Valencia. En la capital valenciana, la televisión se ubicó en los Estudios Galaxia, en el polígono Fuente del Jarro de Paterna, pertenecientes a uno de los socios iniciales que participaron en el proyecto, donde se dilapidó una ingente cantidad de dinero en su adecuación y en el alquiler. Fue uno de tantos errores estratégicos cometidos, pues lo más inteligente hubiese sido construir un centro de producción propio, cuya inversión, comparativamente con el insultante precio del alquiler, se habría amortizado en pocos años.

El proyecto sufrió desde su creación numerosas guerras internas entre sus socios y accionistas, una fragmentación inicial que, tras las continuas escaramuzas, derivó en el reparto del poder entre José Luis Ulibarri, constructor castellanoleonés, dueño de la televisión autonómica de aquella comunidad, y el constructor de Segorbe, Andrés Selma. En la guerra fueron cayendo la familia Serratosa, Gómez-Pantoja, entre otros, que abandonaron el proyecto a las primeras de cambio.

La dilapidación inicial de dinero, las diferencias entre los socios, los errores en la gestión y el insuficiente 'feedback' de la administración valenciana fueron las notas que marcaron el proceso de desarrollo del proyecto de Tele 7.

En el tiempo que yo estuve en Tele 7, en el que pasé de dirigir Tele 7 Calderona a lo que quedaba del grupo autonómico -de septiembre a diciembre de 2009-, asistí a hechos que podrían calificarse de kafkianos, antiempresariales y, en ocasiones, incluso ridículos, como los siguientes:

- el proyecto nació haciendo la casa por el tejado. En lugar de afianzar las televisiones que ya venían trabajando desde hacía años y que, en algunos casos, se aliaron con los nuevos socios para conseguir licencia digital, se optó por construir nuevos centros de producción, auténticas obras faraónicas, dilapidando millones de euros, en bajos alquilados en algunos casos por periodos de diez años. Así se hizo con Alcoi, Elche y Alicante, licencias controladas por Ulibarri. Eran los años previos a la gran crisis económica que dejó a los constructores 'arruinados' -muchos terrenos pero sin liquidez-, cuando todavía había millones y millones disponibles para construir centros de producción más grandes de lo necesario y aconsejable, con plantillas iniciales adecuadas, pero que muy pronto se redujeron a 4-5 personas; se estaban comprando Ferraris para conducir por la montaña y sin tener dinero ni para gasolina.

- en Sagunto, donde llegué a un pisucho de la avenida 9 de Octubre, estaba todo por hacer. La televisión, con 20 años de trayectoria, no había sabido posicionarse en el mercado e iba a la deriva, sin programación estable y con pocos anunciantes. Mientras se construía un nuevo centro de producción en Puerto de Sagunto, proceso que se prolongó durante un año y que tutelé junto al departamento técnico de Mediamed, firma bajo cuyo paraguas se habían integrado todas las sociedades de Tele 7, comenzamos el proceso de crecimiento dentro de las limitaciones que el contexto heredado nos imponía. Empezamos por aumentar la plantilla -había dos técnicos-realizadores, el administrador único y ex director de la tele y una administrativa, sobrina de éste-. Una televisión sin periodistas ni comerciales. Así encontré Canal 7 Camp de Morvedre, rebautizada como Tele 7 Calderona, al ampliar su radio de acción a l'Horta Nord y Camp de Turia. El proceso de expansión de esta televisión será motivo de análisis en la tercera parte

- Tele 7 fue la única cadena de la era digital que impulsó en la Comunitat Valenciana la transición del tradicional sistema analógico a la TDT. Como conejillo de indias, cometió un grave error al contratar con Abertis la distribución de la señal, en lugar de crear una red propia. El pacto con Abertis en condiciones de nula inteligencia empresarial hizo insostenible el proyecto, ya que la factura mensual por cada televisión era astronómica. No en vano, mientras hubo coexistencia analógica y la incipiente digital por la que se apostó desde el principio -pese a que apenas nadie veía televisión por la TDT-, había televisiones del grupo que necesitaba hasta 3, 4 e incluso más repetidores para cubrir, de forma imperfecta, su área geográfica correspondiente. De esta manera, cuando el proyecto comenzó a hacer aguas, la deuda con Abertis provocó el corte, primero, de la señal de Tele 7 en las provincias de Alicante y Castellón y, después, en la provincia de Valencia, excepción hecha del área de Tele 7 Valencia y Calderona, en un primer momento, llegando incluso a dejar sólo el canal 36 de la TDT, correspondiente a la televisión de Sagunto.

Otras apuestas técnicas, como la unión por fibra óptica a través de Ono de todos los centros de producción, ocasionaron deudas con dicha compañía que, cuando se hicieron insalvables -impagables-, motivaron el corte de dicho servicio, incluso del teléfono, lo que en la práctica suponía el aislamiento entre las distintas televisiones del grupo y, por tanto, el final de una de las ventajas que convertían a este proyecto en único en la Comunitat Valenciana, esto es, la posibilidad de emitir una programación autonómica y, al mismo tiempo, las desconexiones comarcales y/o provinciales.

- las guerras internas fueron la nota predominante desde el nacimiento del grupo hasta su muerte a manos de un único socio. Las luchas cainitas fueron dejando cadáveres empresariales, una constante que provocaba bandazos en la gestión del proyecto. Cuando me integré en el mismo, apenas quedaban como socios fuertes José Luis Ulibarri, quien controlaba todas las televisiones en marcha, y Andrés Selma, de quien dependía Sagunto, una isla dentro de Mediamed, que iba un poco por libre y que, gracias a ello, pudimos desarrollar un modelo de televisión diferente, con un mayor control de los gastos y unos datos de facturación que no dejaron de crecer, siendo los del 2009 hasta un 30% más que en 2008. Excepto la parte tecnológica, que venía impuesta por el grupo, incluyendo un estudio de radio que nunca se puso en marcha, el resto se compró con criterios empresariales, esto es, velando por el máximo ahorro. De esto se hablará largo y tendido en la tercera parte. Pero volviendo a las guerras internas, Ulibarri, antes de ser imputado en el caso Gürtel, controlaba la gestión a través de su lugarteniente, Paco Temprano, vicepresidente de la televisión cuando ésta estaba dirigida por Lourdes Reyna. Sus continuas fricciones desestabilizaban la gestión del día a día, trasladando la guerra en la cúspide a las bases, que contemplaban con pesar cómo el proyecto se iba hundiendo poco a poco.

Al final, Lourdes abandonó el barco, hastiada de tanta batallita, y entonces comenzó el principio del fin con Paco Temprano al frente. Para entonces, se prescindió de Miguel Ángel Pastor al frente de la jefatura de Informativos por Vicente Climent y se dio acomodo al ex director de Televisión Municipal de Valencia, envuelto en un escándalo, para hacer las labores de coordinador de comarcas. La televisión dejó de hacer el único programa que visualizaba el poderío de Tele 7, Tele 7 Directo, un repaso informativo en directo por todas las televisiones del grupo, presentado por Nacho Cebrián.

Con el caso Gürtel y la imputación de Ulibarri, la administración valenciana dio la espalda definitiva al proyecto. Temprano, más preocupado por volver a Castilla-León, y Ulibarri, abandonado por el poder, acabaron por hundir Tele 7. En su expulsión del proyecto, más que huida, todavía tuvieron tiempo de vender Tele 7 Gandia y llevarse los pagarés, que tenían que haber servido para pagar deudas con las que intentar relanzar el proyecto. Esto fue en agosto-septiembre del año pasado, cuando sólo quedó como socio de referencia Andrés Selma

Hasta aquí la segunda parte, resumen de lo que conformará una parte importante del libro que sobre Tele 7 estoy preparando.

Noticias relacionadas:
Parte I:
http://perevalenciano.blogspot.com/2010/07/television-adios-tele-7-i-parte.html
Parte III: http://perevalenciano.blogspot.com/2010/07/periodismo-valenciano-adios-tele-7-iii.html
Parte IV: http://perevalenciano.blogspot.com/2010/08/periodismo-valenciano-adios-tele-7-iv.html
Parte V (última): http://perevalenciano.blogspot.com/2010/08/periodismo-valenciano-adios-tele-7-y-v.html

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estimado Pere, me alegro de que estés preparando un libro sobre Tele7, en un futuro ese libro tiene que ser referente en todas las catedras de economia de España, sobre todo cuando se quiera estudiar la forma de hundir una empresa en poco tiempo.
La historia de Tele 7 desde luego quedará en los anales como la ambiciosa television de unos cuantos empresarios sin escrupulos.
Asi hemos acabado las personas que realmente estuvimos luchando porque el proyecto siguiese adelante a pesar de todas las trabas que tuvimos.
Un fuerte abrazo, Eduardo